El Tribunal Supremo ha dictado varias sentencias durante 2025-2026 que han cambiado significativamente el panorama de la Segunda Oportunidad. La más relevante es la ampliación de la exoneración de crédito público: los recargos, intereses de demora y sanciones tributarias se exoneran en mayor medida que antes.
Otra línea jurisprudencial importante se refiere a la derivación de responsabilidad de administradores. El Tribunal Supremo ha clarificado que la derivación de responsabilidad no impide automáticamente la exoneración, siempre que el concurso sea calificado como fortuito y se acredite buena fe en la gestión societaria.